Siempre he creído que se puede ser muchas cosas a la vez. Por eso, mientras estudiaba la carrera de publicidad, también estudié guion de cine. Y al mismo tiempo que dirigí el documental Los hombres también son vírgenes, me formé como profesora de yoga.
En el tiempo que trabajé como productora de publicidad, me apunté a clases de locución.
Y en la hora de la comida de mi último trabajo en un estudio de música, escribí mi primera novela.
Cuando era más joven no entendía a dónde me iba a llevar todo esto, pero hoy lo veo claro: mi trabajo consiste en varios trabajos a la vez.